Hubble y Webb: objetos más allá de Neptuno que «recuerdan» el pasado del Sistema Solar

Ilustración artística de un objeto transneptuniano helado más allá de Neptuno

Más allá de Neptuno sobrevive un museo a cielo abierto: miles de cuerpos helados tan tenues que, incluso para los mejores telescopios, apenas son puntos de luz. El 8 de septiembre de 2026, la NASA anunció algo inédito: por primera vez, Hubble y el James Webb observaron juntos esa frontera —los objetos transneptunianos (TNO)— y encontraron sorpresas que obligan a revisar cómo nació el Sistema Solar.

Dos artículos complementarios en The Astronomical Journal analizan el color, la composición y la distribución de tamaños de 27 TNO nuevos, algunos de los más pequeños y débiles jamás vistos de forma directa.

Ilustración artística de un objeto transneptuniano helado y craterizado
Concepto artístico de un objeto transneptuniano: un cuerpo helado y tenue más allá de Neptuno. Imagen: NASA, ESA, Leah Hustak (STScI).

¿Qué son estos «planetesimales» congelados?

Los TNO son restos de la etapa en la que el disco de polvo y guijarros alrededor del Sol se agrupó en bloques del tamaño de una ciudad —los planetesimales—, pero más allá de Neptuno esa fase nunca llegó a formar planetas completos. Quedó una población congelada: un archivo de la infancia del Sistema Solar.

Diagrama del Cinturón de Kuiper más allá de la órbita de Neptuno
El Cinturón de Kuiper, región de objetos helados más allá de Neptuno. Diagrama: Wikimedia Commons.

El equipo —liderado por doctorandos de la University of Victoria (Canadá) y Northern Arizona University— apuntó al mismo trozo de cielo con Hubble (luz visible) y Webb (infrarrojo). Medieron colores (huella de la composición superficial), tamaños y órbitas. El más pequeño tiene unos 5 kilómetros de diámetro: unas cinco veces menor de lo que detectan los telescopios terrestres más sensibles. Uno de ellos es tan débil como ver, desde la Tierra, un enjambre de luciérnagas en la Luna.

Dos poblaciones… y un recuerdo compartido

Estudiaron dos familias:

  • TNO «fríos» — órbitas casi circulares, cerca del plano del Sistema Solar; probablemente nacieron cerca de donde están.
  • TNO «calientes» — formados entre Urano y Neptuno y empujados hacia afuera cuando los gigantes migraron; hoy tienen órbitas elípticas e inclinadas.

Se esperaba que los más pequeños, machacados por colisiones, mostraran superficies distintas a las de sus hermanos mayores. No fue así. Conservan los mismos patrones de color: «recuerdan» cómo se formaron. «Es fascinante ver que los objetos más diminutos preservan la historia de su origen», resume Anastasia Morgan, autora principal del estudio de color.

Campo profundo del cosmos observado por el telescopio espacial James Webb
Webb aporta la visión infrarroja que, combinada con Hubble, caracteriza estos mundos lejanos. Imagen: NASA, ESA, CSA, STScI.

Menos de lo esperado

Webb midió cuántos objetos hay de cada tamaño. Las distribuciones de las dos poblaciones son sorprendentemente similares… pero hay menos cuerpos muy pequeños de lo que predicen algunos modelos de formación planetaria. Ese déficit es una pista concreta para los teóricos: algo en cómo se aglomeraron los planetesimales no encaja del todo con las simulaciones clásicas.

Conclusiones

  • Hubble + Webb juntos abren un régimen de observación que ninguno alcanza solo: visible + infrarrojo sobre los mismos cuerpos.
  • Los TNO pequeños no son «reciclados» por colisiones tanto como se pensaba; conservan firmas primordiales.
  • Menos mundos diminutos de lo esperado obliga a afinar los modelos de cómo se construyeron los planetas —incluida la Tierra.
  • El Sistema Solar exterior sigue siendo un laboratorio vivo: cada punto de luz más allá de Neptuno es una página de nuestra historia cósmica.

En ProyectoNebula seguiremos estos resultados: cuando dos observatorios legendarios miran al mismo rincón frío del cielo, lo que aparece no es solo un catálogo de rocas heladas —es una ventana a cómo empezó todo.

Fuentes y lecturas recomendadas

Nota editorial: este artículo resume conceptos y resultados publicados por agencias espaciales e instituciones científicas. Consulta siempre las fuentes originales para datos actualizados.